Hay un concepto erróneo que debemos comenzar a desterrar definitivamente en el ambiente del Email Marketing: “Si esta en mi base, le voy a mandar siempre, me abra o no me abra”.

Continuar enviando a aquellos que no están interactuando con nuestras comunicaciones luego de un tiempo considerable no solo no aporta ninguna ventaja, sino que aparte trae aparejado 2 perjuicios importantes: Por un lado, perjudica la entregabilidad de la marca, ya que siempre va a contribuir a la reducción de las fundamentales tasas de aperturas únicas, ítem imprescindible hoy en dia para los ISPs. Por otra parte, se corre el grave riesgo de encontrarse con un Spamtrap (Trampa de Spam). Estas son aquelllas direcciones que, por un desuso prolongado dentro de los proveedores principales (generalmente mas de 1 o 2 años sin utilización), son apropiadas por dichas empresas para filtrar a aquellos remitentes de correos masivos que no mantienen la higiene de sus base  de datos, que siempre tienen que estar limpias y actualizadas.

Historicamente se han probado varias teorías en cuanto al famoso “Reengagement”. En base a nuestra vasta experiencia y a los lideres del mercado, la estrategia ideal a aplicar en estos casos es la siguiente:

– Solo se debe aplicar un programa de recompromiso cuando ya han pasado mas de 6 meses de la ultima interaccion del usuario con los mensajes

– El plan ideal consiste de 3 pasos, a ser aplicado cada uno con un espacio de 2 meses entre cada uno de ellos. 

– Los emails de este plan deben ser completamente diferentes y separados de las comunicaciones regulares con los demás clientes.

– El primer mensaje debe contener un resumen de todo lo que se ha “perdido” el usuario al no abrir nuestros mensajes, mostrándole nuevos contenidos, invitándolo a actualizar sus preferencias y a conectar con la marca de forma multicanal.

– El segundo email debería contener una promoción/oferta/beneficio realmente agresivo, donde sea claramente palpable la ventaja para el recipiente.

– El tercero y ultimo, siempre funciona como “ultimatum”. Se puede aplicarlo de una forma graciosa, como si fuese una despedida de viaje o una separacion amorosa, pero con el mensaje inequivoco de que, si la inaccion continua, el usuario sera dado de baja de la lista por la propia empresa y no recibira mas comunicaciones.

Es importante aclarar que los tres pasos solo se daran si el cliente NO ABRE ninguno de esos emails. En caso de que haya interactuado con aunque sea uno solo de ellos, volvera a formar parte de la bendita lista active.